28 diciembre 2010

Compartiendo hermosura

Una foto que me maravilla cada vez que la miro 
¡cuánto color en una sola planta!
Y mucho más que eso aún

La flor de pelotuda y la posible muerte física de sus recuerdos (impulsiva catarsis nocturna)

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¡A la puta carajo que lo parió!

Que mayor rabioso odio por una misma es posible sentir, cuando por ser una FLOR DE PELOTUDA, estiras -sin querer- el cable del disco externo conectado a tu computadora, el cual no tuvo alternativa -ante tu estupor estúpido- que caer estrepitosamente al piso. 

Que mayor rabia y tristeza que la que siento ahora mismo, al pensar en la posibilidad de perder todas las fotos que saqué desde el 2004 (cuando me compré mi primera cámara digital), y todos los documentos que recolecté y redacté en la última década (además, de abundante cantidad de películas grabadas).

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¡A la puta carajo que lo parió!

Intentaré dormir con la esperanza de una resurrección
(POR FAVOR)

20 diciembre 2010

Navidad de flor de coco y de un inmenso arbolito


Una de estas -levemente cálidas- noches del diciembre asunceno, desde el patio de mi casa volví a reparar en una típica postal de la ciudad en tiempos navideños: ¡el arbolito del Canal 9*!
¡Hijo de mil! ¡Que de recuerdos!
De chica, desde cualquier parte de mi barrio -La Encarnación- la presencia iluminada de este "arbolito" tan pero tan alto, era una señal feliz de que la Navidad estaba cerca. Empezarían los preparativos, el arbolito (de casa, más chico y bien colorido), el pesebre y el aroma delicioso de la flor de coco. Empezaría a sonar el disco de vinilo de "Navidad con Los 3 Sudamericanos" (buenísimo material). Estaría cerca la noche en que saldríamos a la vereda con mis  hermanxs y primxs a explotar "ajitos" y "fosforitos", y a encender "estrellitas" para hacer dibujos en el aire. Llegaría la hora de recibir regalos, degustar el pan dulce de mi Abuela Betty y brindar sin sidra, esperando que ella -mi abuela- me conceda unos sorbos a escondidas. 

Se pueden decir tantas cosas de este tiempo festivo, pero hoy sólo quiero recordar-me 
(e invitar -a quien quiera- a recordar)

* El arbolito es en realidad la antena del Sistema Nacional de Televisión, Canal 9, que se instaló en la zona de Sajonia a inicios de la década del 70. No tengo precisión sobre el año en que se le hizo ser "arbolito". Este lleva 900 metros de cable y 225 lámparas. La punta del arreglo está a 190 metros de altura, lo cual le da visibilidad desde Villa Hayes y todas las zonas altas del Area Metropolitana.
fuente: abc color


17 diciembre 2010

Relato de una triste y frustrante mini-conversación-callejera

Hoy
13.45 hs.
Calle Luis A. Herrera casi Tacuary
Asunción


Parada en una esquina -camino al trabajo- veo a un vendedor ambulante de gaseosas tirar al asfalto aproximadamente 3 docenas de tapitas de gaseosas (de botellas de vidrio). 
Incrédula (no sé porque razón), decidí hablarle:
Yo: (con mucha buena onda): Amigo, tirana* tus tapitas en el basurero. 
Vendedor: -luego de mirar a su más próximo alrededor, dice- No hay basurero.
Yo: Y bueno, junta tus tapitas en una bolsa y después tira cuando encuentres uno.
Vendedor: Para eso está el barrendero. A las tres (de la tarde) viene.


Seguí mi camino, evitando pensar y considerar a la resignación como la próxima y última parada. Mierda, que rabia.


*Na: partícula de la lengua guaraní que indica el modo rogativo o imperativo suave.



16 diciembre 2010

¡La vida, carajo!

En este mismo momento estoy pensando en que quiero hacer con mi vida. Sí, sí, sí, es así como leen. Este pensamiento estuvo todo el día conmigo, y no es la primera vez.
Ustedes podrán pensar que es el "tiempo" (fin de año) en el que todo el mundo piensa o se pregunta o se plantea lo mismo, y quizás tengan razón.
Ustedes también podrán pensar que es porque estoy a 1 mes y 15 días de cumplir 30 años. Sí, sí, sí -aunque no parezca- es así como leen (jajaja, me río de mi picardía), y quizás tengan razón.

Yo, sinceramente, creo que no tiene que ver con nada de esto. Es un sentimiento acompañado de ideas que está acá en mi ser...pero que no se deja descubrir totalmente aún.
En otros momentos -tiempo pasado- esto fue bastante desesperante. Hoy siento calma al sentirme así, siento ganas, entusiasmo y los anhelos se me hunden en el pecho y hacen remolinos, y atenúan al miedo (propio de los cambios).
¿es esto muy loco? -me pregunto
¿cambiará mi vida? -me pregunto
Al fin y al cabo, y aunque no cambiara nada -me respondo- si alguna vez, si algún día, si en algún momento, nos dejáramos de preguntar que carajo queremos hacer con nuestras vidas...quizás, justo ahí, todo perdería sentido.

01 diciembre 2010

Aramí


Una de las cosas que amo de Asunción son sus cielos. Y son cielos, porque no es sólo uno.
Cada día es uno nuevo, de diferentes colores y formas.
Creo que para quienes habitamos esta ciudad capital tan particular, y especialmente, para quienes la habitamos desde siempre, el escenario se vuelve común, y quizás pierde gran parte de su valor....ese cielo compañero, de infinitas tonalidades cálidas y frías, siempre está y estará ahí.
Cuando estuve lejos, busqué el cielo de día y de noche, y lo encontré de a ratos. Sentí la falta de su permanente inmensidad.

Ahora -más consciente- sólo me rindo a la maravilla y me dejo abrazar.

Hoy -ilusa quizás- capturé un instante, un pedacito de cielo, un aramí.