16 diciembre 2010

¡La vida, carajo!

En este mismo momento estoy pensando en que quiero hacer con mi vida. Sí, sí, sí, es así como leen. Este pensamiento estuvo todo el día conmigo, y no es la primera vez.
Ustedes podrán pensar que es el "tiempo" (fin de año) en el que todo el mundo piensa o se pregunta o se plantea lo mismo, y quizás tengan razón.
Ustedes también podrán pensar que es porque estoy a 1 mes y 15 días de cumplir 30 años. Sí, sí, sí -aunque no parezca- es así como leen (jajaja, me río de mi picardía), y quizás tengan razón.

Yo, sinceramente, creo que no tiene que ver con nada de esto. Es un sentimiento acompañado de ideas que está acá en mi ser...pero que no se deja descubrir totalmente aún.
En otros momentos -tiempo pasado- esto fue bastante desesperante. Hoy siento calma al sentirme así, siento ganas, entusiasmo y los anhelos se me hunden en el pecho y hacen remolinos, y atenúan al miedo (propio de los cambios).
¿es esto muy loco? -me pregunto
¿cambiará mi vida? -me pregunto
Al fin y al cabo, y aunque no cambiara nada -me respondo- si alguna vez, si algún día, si en algún momento, nos dejáramos de preguntar que carajo queremos hacer con nuestras vidas...quizás, justo ahí, todo perdería sentido.

2 comentarios:

  1. Yo creo que tenemos que hacernos menos preguntas complejas al año, claramente derrapamos muy a menudo y respuestas no encontramos jaja!
    besos amiga, el hostel sin tí está vacío!

    ResponderEliminar
  2. Yo creo que es importante cuestionarse y preguntarse a uno mismo en la vida para ser concientes de nuestro caminar... pero creo que no hay que hacerse tanto remolino tampoco, "cambiará mi vida?" si querés que cambie, cambiala. si no, dejalo ser. osea... estaría entre la acción y la no acción, pero nunca entre el divago o no divago. (personalmente).
    OBS: aunque también esto de la acción y la no acción te lleva a la ansiedad innecesaria porque tenés que tener paciencia para esperar el momento de actuar. Aviso nomás, como efecto secundario.

    ResponderEliminar