18 agosto 2011

Japuká ha jajapó

Me sigo sorprendiendo de mi misma. La capacidad que tengo para dispersarme, para perder el foco en lo que estoy haciendo. A veces pienso que es "el mal de nuestro tiempo", el síndrome zapping o algo parecido...la cantidad innumerable de estímulos que recibimos día a día, y la posibilidad de estar conectados a diferentes espacios virtuales. Pucha. Pero no siempre la distracción es el ciberespacio, a veces es ir a preparar un tereré, hacer una llamada telefónica, arreglar el ropero o algún cajón olvidado...o simplemente colgarse con algún pensamiento. Luego de perder unos buenos ratos, cuesta, pero por suerte no es imposible volver al foco, retomar la conexión y arrancar de nuevo. Ante cada momento sorpresa elijo reirme y volver a empezar. No queda otra, japuká ha jajapó.

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